Cómo atraer lo que realmente quieres en la vida

Nuestra mente y personalidad es prácticamente lo más importante que tenemos en nuestra vida. Su influencia es tal que afecta de sobremanera a lo que atraemos hacia nosotros. Seguro que te parece casi imposible atraer lo que realmente quieres en la vida.

En este punto existen dos posibles formas de ver cómo nos movemos por el mundo. ¿Estamos persiguiendo las cosas o las atraemos?

Aprender a diferenciar entre perseguir y atraer

A simple vista los conceptos de perseguir y atraer pueden parecer muy similares. Ambos implican lograr oportunidades, conseguir pareja o amigos, alcanzar nuestros sueños, etc. En definitiva, lograr todo lo que queremos y creemos que nos merecemos.

Sin embargo, perseguir y atraer son comportamientos muy diferentes, que producen resultados también muy diferentes.

¿A qué nos referimos con perseguir?

Aunque a primera vista, perseguir parece un concepto activo y empoderador, en realidad es un estado empobrecedor. Nos lleva a un estado más elemental.

Nuestro “estado de perseguir” está marcado por la desesperación. Vinculamos nuestro valor intrínseco a lo que perseguimos y si no obtenemos lo que buscamos, creemos que valemos menos.

Lo que sucede es que le damos el poder a quien sea o lo que sea que estemos persiguiendo. Al perseguir ese algo, estamos perdiendo parte de nuestra propia esencia. Siempre que ocurre esto nos diluimos y no alcanzamos nuestro potencial real.

Realmente perseguir no atrae nada, sino que se convierte en lo contrario. Nos convertimos en algo así como en un imán que se va orientando según cambia algo del exterior.

¿Qué es atraer?

Sin embargo, dejar de perseguir no significa no ser ambicioso o abandonar tus sueños. El “estado de atraer” es más una mentalidad o una intención de dónde sacamos energía.

De esta forma atraer es un estado lleno de poder. Te estás enfocando en mejorar más que en querer. No estás intercambiando lo que eres por lo que quieres.

No buscamos ni aprobación, ni que alguien externo nos valide. No estás adquiriendo cosas del exterior. Estás dándolo todo por ser la mejor versión de ti mismo.

Y al entrar en el estado de atraer, elevas tus vibraciones, viviendo en una frecuencia más alta y atrayendo a quién y qué debes atraer.

¿Cómo acostumbramos a vivir normalmente?

Por inercia, el estado de perseguir es más fácil de asimilar. La mayor parte de nuestra vida nos la pasamos persiguiendo cosas.

Algunos persiguen cosas brillantes, otros, coches, dinero, parejas, sexo, etc. Nos ponemos a buscar como locos cosas que nos hagan sentir y ver bien. Vivimos en constante preocupación sobre lo que la gente piensa de nosotros.

En este estado, atraemos amigos falsos, oportunidades que fracasan, relaciones que terminan y otras cosas negativas. Lo peor es que cuanto menos conseguimos, comenzamos a perseguir de forma más fuerte.

Llega un punto en el que podemos llegar a perder el control y creemos que nunca alcanzaremos la felicidad hasta obtener lo que estabamos persiguiendo. Sin embargo esto es un bucle: pues cuanto más perseguimos y más obtenemos, más objetivos nos marcamos y volvemos a empezar.

De esta forma, al no estar feliz, tampoco nos sentimos agradecidos. Siempre vemos el vaso medio vacío, estamos negativos y desanimados.

¿Cómo dejamos de perseguir?

Una vez que decidimos dejar de perseguir, tenemos que enfocarnos hacia adentro en lugar de hacia afuera. Trabaja en ti, en tu relación contigo mismo, con tu cuerpo y con tu sistema de creencias.

Aunque al principio no te des cuenta, este cambio de comportamiento añade atractivo a las personas. Encontrar nuestra voz, el coraje, la pasión y dejar de buscar aprobación y validación, hace que empiecen a llegar cosas buenas.

Tal vez la palabra atraer no sea la mejor para definir este estado, pero significa algo. Un cambio en nuestra forma de ver la vida, hará que nos lleguen oportunidades que nos ayudarán a poner en marcha el camino de nuestra vida.

Atraer no siempre significa conseguir cosas brillantes como ropa y dinero porque las cosas brillantes no te llevarán al siguiente nivel. Atraer significa conseguir cosas que se alineen con tu propósito, que te posicionen para dirigirte en la dirección en la que estabas destinado, donde serás más visible y tendrás más éxito y felicidad.

Consejos para comenzar a atraer

Un cambio de mentalidad, como de la que estamos hablando aquí, no siempre es sencillo. Poner los pilares que nos llevan a atraer cosas es más fácil de lo que creemos. Estos son algunos consejos para comenzar a atraer, sin embargo no son los únicos que se pueden aplicar:

  1. Medita sobre lo que realmente quieres: más que de perseguir, en este caso hablamos de mentalizarnos sobre lo que queremosen nuestra vida. ¿Te hace feliz ese coche o, tal vez, lo que buscabas es el estatus que te proporcionaba?
  2. Busca el lado positivo antes de culpar a nadie: La culpa es una mala consejera y lo arrastra todo. A veces culpamos a los demás, otras veces nos culpanos a nosotros mismos y siempre así. Cometer errores es inevitable, pero centrar nuestra vida en ellos nos estanca.
  3. Deja de quejarte: seamos serios, alguna vez nos vamos a sentir desanimados y no lo vamos a poder impedir. La diferencia entre una persona que atrae y otra que persigue es que la primera no se deja arrastrar por la negatividad.
  4. Recuerda cosas positivas y da las gracias por ello: del mismo modo que los recuerdos negativos minan tu autoestima, los positivos la potencian. Cuando sientas que la negatividad te está afectando, trata de centrarte en un hecho bonito de tu pasado.
  5. Escribe un diario: plasmar sentimientos en un papel hace que salgan de ti. También te facilita el analizar las cosas que han sucedido desde la distancia. Realmente un diario proporciona tantos beneficios que son muy difíciles de resumir.

Objetivo: atraer lo que realmente quieres en la vida

Los cambios positivos que experimentamos cuando trabajamos en nosotros mismos, más que en el exterior, no siempre se manifiestan de un día para otro. De hecho es raro que lo hagan.

Un cambio de mentalidad, de objetivos y de forma de ver la vida traerá mejoras poco a poco. Un poco más de felicidad cada día, es mucha felicidad si se suma al completo.