9 Cosas que descubres cuando pasas una mala racha

Ser pobre puede llegar a ser una verdadera tragedia, pero hay personas que han aprendido mucho de los malos tiempos y comparten sus pequeños trucos (fuente en inglés) para llegar a fin de mes o sortear una mala racha.

El estrés económico te afecta de varias formas

El estrés afecta a tu capacidad para pensar y para realizar las actividades diarias. Estás constantemente contando el dinero que te queda en tu cabeza.

Cuando te surge una oportunidad para hacer algo, siempre te viene a la cabeza   "¿Puedo pagarlo?". Incluso en momentos dados te olvidas de cómo sentirte feliz y libre.

Además, este es un hábito difícil de quitar incluso después de que tengas estabilidad financiera. Algunas personas llegan a sentirse culpables por ir a un restaurante común o hacer cosas sencillas. Parte de esta culpabilidad viene dada por que simplemente sabes que hay otras personas que necesitan tanto el dinero, que 10 euros cambiarían toda su semana.

No es fácil pedir ayuda

Pasar una entrevista de trabajo o pedir ayuda se hace increíblemente difícil. En los tiempos duros pierdes confianza y te sientes muy mal todo el tiempo. No tener dinero arruina tu autoestima.

Cosas que descubres cuando pasas una mala racha

Aprendes nuevas cosas que te ayudan en tu día a día

Descubres cosas como que la biblioteca está abierta todo el día y tiene aire acondicionado gratuito. De otra forma ni te darías cuenta de estos pequeños detalles.

Gente que vive en el campo y pasa malos tiempos descubre qué plantas silvestres son comestibles y dónde están los árboles frutales cercanos.

No puedes llegar a la entrevista de trabajo

Hay momentos económicos tan malos en los ni siquiera tienes dinero para llegar a las entrevistas de trabajo. Tampoco te puedes permitir tener un coche o pagar la gasolina para conseguir un buen empleo.

Tienes que mantener el currículum actualizado

Hay cosas que, aunque estemos trabajando, tenemos que mantener siempre en orden. Pero cuando estás pasando un mal momento y te encuentras sin empleo, te das más cuenta de ellas. Por ejemplo:

  • Mantén sus currículos actualizados: incluso los sitios de búsqueda de empleo online, como LinkedIn, etc.
  • Guarda tu currículum por escrito junto con las referencias de trabajos y puestos anteriores y posiciones anteriores.

Hay que anticiparse a un posible despido

Si sospechas que hay un posible indicio de despido, no tengas miedo de comenzar a buscar trabajo de inmediato. Mantén una actitud proactiva y guarda tu as en la manga. Si al final el despido no se hace efectivo, es posible que consigas incluso u mejor empleo.

Cómo ganar dinero extra

Si puedes, la enseñanza a domicilio (o en tu propio hogar) es una excelente manera de ganar dinero extra. Es más, si cobras el paro o una paga por desempleo, puedes permitirte un poco de holgura, ya que nadie suele declarar estos pequeños servicios.

Descubres trucos para comer un poco mejor

Tener un congelador grande es genial por si consigues una oferta de productos frescos y necesitas conservarlo. También comprar la fruta y la verdura de temporada sale más barato que las de importación.

Un truco que a menudo olvidamos es que hay supermercados (no todos) que colocan los productos que están a punto de caducar con un descuento bastante bueno.

Las apps como TooGoodToGo permiten a los consumidores conseguir comida por un precio bastante asequible. Eso sí: hay que estar muy pendiente, porque los lotes de los supermercados se adjudican casi al instante.

Cuando el depósito del coche llega a cero, aun queda gasolina

No nos referimos al típico problema de lo caro que está la gasolina, sino de momentos en los que llegas a tener el coche a 0, pero aun circula. ¿Te dejará tirado en cualquier momento? ¿Cuánto puedes aguantar?

Algunos conductores han llegado a circular más de 50 km con el depósito en este estado, pero no te lo recomendamos. Desconecta la radio, escucha los posibles cambios en el motor y a ver cuánto aguanta circulando.

Finalizando

La verdad es que todos los que hemos pasado malos momentos, sabemos que no queremos volver a ellos. Pero estos malos tiempos dejan una huella en nosotros y, en muchos casos, nos volvemos más empáticos con otros que están pasando una mala racha.